



Cada momento que compartes con tu hijo o hija es una oportunidad para comunicarte. No se trata solo de lo que dices, sino también de cómo lo haces: el tono de tu voz, tus gestos, miradas, abrazos y besos transmiten mensajes importantes. La forma en que te relacionas con ellos no solo les enseña a expresarse con los demás, sino que influye directamente en su desarrollo emocional y en la manera en que establecerán vínculos en el futuro.
El siguiente artículo ofrece estrategias al respecto. Los invitamos a leerlo.
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